Rodrigo no nos dio la primicia. Salió primero en el diario El Mostrador, pero en esta pequeña entrevista nuestro compañero del área de Negocios nos entrega algunos detalles más íntimos de un proyecto importante para la historia de los medios de comunicación de este país.
Se trata de El final de una nación, un rescate de memoria audiovisual del extinto Diario La Nación, compuesto por un sitio web y por un documental que se encuentra en etapa de postproducción.
-¿Por qué decidiste hacer este proyecto?
-Trabajé en el diario La Nación 10 años. Y cuando Piñera decidió cerrarlo en 2010 comencé a grabar y registrar. Lo hice por 4 años hasta que en 2014 se vendió todo: edificio, imprentas, archivo, marcas, hasta “periodistas” y luego ha ido armándose muy de a poco. Lo hice y lo sigo haciendo porque creo que la memoria del diario La Nación merece ser rescatada del olvido.
-10 años es mucho tiempo, por qué te has demorado tanto…
– Por varias razones. La principal es porque nunca conseguí financiamiento. Así que ante esa realidad, he ido estudiando todo lo que tiene que ver con cine documental de manera autodidacta. Guión, montaje, producción, postproducción, sonido, etc… Es un proyecto tipo “One man army” como dicen los gringos…ha sido muy difícil trabajar solitariamente, pero también tiene la satisfacción de ir avanzando y aprendiendo con ensayo y error en cada etapa. Es un trabajo completamente independiente que realizo en mis tiempos libres y los fines de semana, por eso me he demorado tanto.
-Hablas de un proyecto de dos partes: un sitio y un documental…podrías dar más detalles.
-Sí, el sitio web surgió como un espacio para difundir el documental por supuesto, pero también para dejar en el ámbito público parte de la historia del diario, fragmentos de La Nación…además con la invitación abierta a cualquiera que quiera compartir un recuerdo, una imagen, historias, noticias, conflictos, secretos, detrás de escena…
Y el documental es un híbrido entre mi visión personal de la historia del diario y el proceso de cierre que va del 2010 al 2014, donde destaco la lucha de la redacción periodística por salvarlo liderada por la periodista Nancy Arancibia. En el camino cuento sobre el gran aporte que hizo el diario La Nación a la lucha por los Derechos Humanos, su importancia en la vanguardia cultural chilena, el hito de La Nación Domingo y el rol de LN en los ‘90, donde se cocina el destino de Chile.
-¿Cuáles son los plazos que manejas?
-Pretendo terminarlo este año. Quería tener el primer corte en abril, pero lamentablemente los últimos meses acompañé a mi padre en su lucha con múltiples enfermedades. Proceso que ha sido muy duro para nuestra familia. Me faltó por ejemplo filmar una imagen de mi padre leyendo una antigua Nación…Quería hacer una suerte de paralelo entre su pérdida de memoria y el recuerdo del Diario La Nación. Lamentablemente no pude hacerlo porque falleció hace unos días… De todas formas voy a terminar este proyecto este año. Este documental es para él, quien además de mi compañero y amigo, ha sido mi mayor lector.
-Algo que quieras compartir con tus compañeros de Fusiona
-Invitarlos a conocer el sitio y a seguir el proyecto en redes sociales. Es un proyecto independiente hecho a pulso con mucho cariño y cualquier apoyo con la difusión es muy importante. Además, si me lo permiten, quiero super agradecer a mis jefes que me han apoyado mucho con la enfermedad de mi viejo, dándome ánimo y fuerza en días donde a veces lo único que he querido es desaparecer. También quiero agradecer a todos y todas los compañer@s de Fusiona por los apoyos… A nombre de mi familia, Gracias eternas!!!